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Elegir al gestor patrimonial adecuado

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Man looking at his phone Bond detail

Se necesita mucha audacia y mucha prudencia para hacer una gran fortuna; y cuando se ha conseguido, se requiere diez veces más ingenio para conservarla”

Nathan Mayer Rothschild

1777 - 1836

Con independencia de que su patrimonio proceda de una empresa familiar, de la actividad empresarial, de una herencia o de otra fuente, a medida que evolucionan sus necesidades y prioridades, la pregunta ya no es si debe trabajar con un gestor patrimonial, sino con quién hacerlo y bajo qué condiciones.

Existe una razón por la que esta decisión suele resultar más trascendental de lo que parece a simple vista. Muchas familias han visto cómo patrimonios construidos a lo largo de toda una vida se diluyen silenciosamente en una o dos generaciones. Este patrón se repite en todo el mundo: la riqueza se crea en una generación, se disfruta en la siguiente y se pierde en la tercera. Por lo general, no se trata de mala suerte, sino de afrontar decisiones complejas sin la orientación adecuada a largo plazo ni las estructuras patrimoniales correctas.

Un gestor patrimonial puede ayudarle a definir y ejecutar su estrategia de inversión, apoyar la planificación sucesoria, coordinarse con sus abogados y asesores fiscales, y acompañarle cuando las circunstancias cambian, ya sea de forma prevista o inesperada. Se trata de una relación concebida para durar muchos años, a menudo décadas. Sin embargo, elegir al socio adecuado no siempre es sencillo. El mercado ofrece numerosas opciones, y distinguir la verdadera experiencia del mero ruido requiere formular las preguntas adecuadas. Esta guía le ayudará a identificar los aspectos que realmente importan.

Paso 1

Defina lo que realmente necesita

Antes que nada, tómese un momento para definir qué quiere lograr con su patrimonio. Puede tratarse de generar crecimiento a largo plazo, preservar el capital o garantizar una transición fluida hacia la siguiente generación. Tener claros sus objetivos desde el principio le ayuda a definir sus prioridades y sienta las bases para establecer la relación de asesoramiento adecuada.

La realidad del patrimonio, especialmente en contextos internacionales, suele ser compleja. La combinación de participaciones empresariales, carteras de inversión y activos inmobiliarios distribuidos en distintas jurisdicciones y compartidos entre varios miembros de la familia requiere un asesoramiento coordinado e integral, más que soluciones aisladas. Cuanto más compleja sea su situación, más importante resulta contar con un socio capaz de supervisar el conjunto, y no únicamente destacar en un área específica. Sin un marco coherente de planificación sucesoria y asesoramiento patrimonial, suelen surgir ineficiencias que pueden superar con creces cualquier ahorro inicial.

Creemos que merece la pena conceder una mayor importancia al acceso a una red de expertos bien coordinada. La capacidad de reunir a especialistas y asegurar que trabajen de forma conjunta suele ser lo que transforma una serie de buenas decisiones individuales en una estrategia patrimonial sólida y coherente para el largo plazo, tanto para usted como para su familia. Nuestra red global, presente en 50 países, nos permite apoyar a nuestros clientes con una perspectiva verdaderamente integral e internacional, independientemente de la complejidad de su situación patrimonial.

Preguntas clave para plantear
  • ¿Con cuántos clientes trabaja actualmente y cómo se garantiza la continuidad del servicio si usted deja la empresa?

  • ¿Qué servicios ofrece además de la gestión patrimonial?

  • ¿Cuál es su filosofía de inversión y qué trayectoria ha demostrado a largo plazo?

  • ¿Cómo está estructurado su modelo de comisiones?

  • ¿Cuál es su enfoque en materia de planificación sucesoria y transferencia patrimonial?

  • ¿Cómo se coordinará con mis asesores actuales, incluidos mis abogados, asesores fiscales y otros especialistas?

Paso 2

Comprenda cómo se gestionará su patrimonio

La mayoría de las conversaciones sobre gestión patrimonial comienzan hablando de rentabilidades. Sin embargo, un punto de partida más útil es comprender cómo se generan esos rendimientos y si el enfoque propuesto se adapta a sus necesidades, no solo hoy, sino también a medida que su situación evolucione con el tiempo. Esto incluye entender cómo se invertirán los activos, qué nivel de liquidez necesita y cuánta flexibilidad debe tener la estrategia para adaptarse a cambios en sus prioridades durante los próximos diez o veinte años.

Una de las primeras decisiones clave consiste en determinar hasta qué punto desea involucrarse en la gestión de su patrimonio. Algunos clientes prefieren un enfoque de asesoramiento, que les permite mantener el control total sobre sus decisiones de inversión mientras se benefician del acompañamiento de un asesor de inversiones especializado. Otros optan por delegar a través de una gestión discrecional de carteras, permitiendo que un proceso de inversión estructurado guíe las decisiones del día a día dentro de unos parámetros previamente acordados. Ninguno de los dos enfoques es intrínsecamente mejor que el otro; la elección dependerá de sus objetivos, de su disponibilidad y de cómo prefiera que se tomen las decisiones.

Creemos firmemente que el patrimonio debe gestionarse con una visión de largo plazo. La diversificación, una cuidadosa selección de inversiones y la disciplina necesaria para no dejarse influir por el ruido de los mercados a corto plazo son elementos fundamentales para preservar y hacer crecer el patrimonio de forma sostenida. Nuestro enfoque de arquitectura abierta y nuestra filosofía libre de conflictos de interés garantizan que el asesoramiento nunca esté condicionado por productos propios ni por incentivos comerciales, sino exclusivamente por los intereses de nuestros clientes. Esto nos permite ofrecer ideas de inversión multiactivo y asesoramiento de cartera personalizado, respaldados por un análisis riguroso y un profundo conocimiento de cada cliente.

Paso 3

Elija asesores comprometidos con la excelencia

Aunque la solidez de una institución proporciona una base importante, la calidad del servicio en el día a día desempeña un papel decisivo. En última instancia, lo que realmente importa es quién se sienta frente a usted, cuánto tiempo puede dedicarle y hasta qué punto comprende su situación después de seis meses, dos años y mucho más tiempo. La calidad del asesoramiento no se mide únicamente por los análisis o las ideas de inversión, sino también por el grado en que estos se adaptan a sus circunstancias personales.

La proporción de clientes por asesor es uno de los indicadores más claros de la calidad del servicio. Merece la pena preguntar directamente por esta cifra. En Rothschild & Co, cada asesor atiende, de media, a unos 28 clientes. Se trata de una decisión estructural deliberada que nos permite desarrollar un conocimiento profundo de la situación de cada cliente y responder a sus necesidades a medida que evolucionan las circunstancias, y no solo cuando la agenda lo permite.

Nuestra encuesta de satisfacción de clientes realizada en 2025 respalda este enfoque: más del 90 % de los encuestados destacó la accesibilidad de su asesor y la confianza en que las decisiones se ejecutan con los más altos estándares de calidad.

 

Paso 4

Tenga en cuenta a la próxima generación

Por lo general, cuando se elige un gestor patrimonial no solo se busca construir y preservar el patrimonio, sino también transmitirlo a la siguiente generación. Este objetivo de largo plazo influye en muchas decisiones financieras desde el principio. Por ello, una gestión patrimonial eficaz va más allá de las necesidades actuales, ayudándole a prepararse para futuras transiciones y a garantizar la continuidad del patrimonio a lo largo del tiempo.

A medida que el patrimonio pasa de una generación a otra, las nuevas generaciones suelen aportar expectativas y niveles de implicación diferentes. Los miembros más jóvenes de la familia pueden conceder una mayor importancia a la forma en que se invierte el capital, incluyendo consideraciones medioambientales y sociales, así como a que las decisiones de inversión reflejen estos valores y prioridades. El asesor adecuado tomará la iniciativa para abordar estas cuestiones y ayudará a las familias a tratarlas mucho antes de que tenga lugar cualquier transición.

Al evaluar a un gestor patrimonial, conviene preguntarse si la entidad mantiene una relación activa no solo con el titular principal, sino también con sus hijos y futuros sucesores.

Siete generaciones en manos de una misma familia han marcado nuestra forma de entender la continuidad, tanto la nuestra como la de nuestros clientes. Esta visión a largo plazo se refleja en nuestra amplia experiencia en el acompañamiento a familias durante periodos de cambio, ya sean ciclos de mercado, acontecimientos vitales o transiciones generacionales. Con el tiempo, hemos desarrollado el criterio y la experiencia especializada necesarios para ayudar a nuestros clientes a afrontar estos momentos de manera reflexiva y eficaz.

 

Paso 5

Comprenda las comisiones y los posibles conflictos de interés

Es importante dedicar tiempo a comprender cómo se remunera a su gestor patrimonial y cómo funciona la estructura de comisiones. Los costes pueden parecer reducidos cuando se analizan de forma aislada, pero con el paso del tiempo pueden tener un impacto significativo sobre su patrimonio.

También conviene preguntar cómo se elaboran las recomendaciones de inversión. Algunos gestores reciben incentivos por recomendar productos específicos, lo que puede generar conflictos de interés o fomentar la toma de decisiones orientadas al corto plazo. La transparencia es fundamental. Debe esperar respuestas claras sobre cuánto paga, cómo se informa sobre el rendimiento de las inversiones y si los resultados se presentan netos de comisiones para permitir comparaciones significativas.

Como firma independiente y controlada por una familia, no remuneramos a nuestros asesores mediante bonificaciones ni comisiones vinculadas a la venta de productos específicos o a la realización de derivaciones. Además, invertimos nuestro propio capital junto al de nuestros clientes. Que esta alineación de intereses funciona en la práctica queda reflejado en el hecho de que muchos de nuestros clientes de gestión patrimonial en todo el mundo llegan a nosotros por recomendación de familiares, amigos o personas de confianza.

Lo más importante: tómese su tiempo

Llegados a este punto, debería tener una idea más clara de cómo elegir a un gestor patrimonial. No se trata de seleccionar un producto ni un servicio temporal, sino de establecer una relación duradera destinada a proteger y preservar su patrimonio a largo plazo. Será una persona que le acompañará en momentos importantes y estará disponible durante los años que los separan, por lo que esta decisión merece una reflexión cuidadosa.

Tómese el tiempo necesario para comparar no solo las capacidades y la trayectoria de los distintos gestores patrimoniales, sino también la forma en que entienden la relación con sus clientes: cómo se comunican, cómo se toman las decisiones y si la primera conversación se percibe como un diálogo auténtico o como un discurso comercial ensayado.

Le recomendamos abordar estas conversaciones con una actitud abierta, pero también crítica, y formular preguntas concretas y bien orientadas. A menudo, las respuestas proporcionan una visión mucho más reveladora que cualquier presentación o folleto.